El fuego en la vereda Chapaima–La Bolsa ha afectado cultivos, pastizales y bosque nativo. Las labores de atención se reforzaron con descargas de agua desde un helicóptero, debido a las dificultades de acceso en la zona montañosa.
Las labores para contener el incendio forestal que afecta la vereda Chapaima–La Bolsa, en Villeta, ya ha sido controlado 90 % de control. Los organismos de socorro concentran esfuerzos en los puntos que todavía presentan actividad y la Gobernación inició la evaluación de las pérdidas ocasionadas a productores de la zona.
La emergencia ha comprometido áreas destinadas a cultivos de caña, plátano, café y yuca, además de pastizales y bosque nativo. Las condiciones del terreno y los fuertes vientos han dificultado el acceso y favorecido la propagación de las llamas en algunos sectores.
Ante estas dificultades, durante la jornada se incorporó apoyo helicoportado para realizar descargas de agua sobre las zonas de mayor pendiente, donde el ingreso de los equipos por tierra resulta especialmente complejo. El objetivo es contener los focos que permanecen activos y avanzar hacia la liquidación definitiva del incendio.
En tierra participan unidades de los cuerpos de Bomberos de Villeta, Mosquera, Vianí, Guaduas, Nocaima, Quebradanegra y Útica, además de la Administración municipal, la Empresa de Servicios Públicos, habitantes de la vereda y otras entidades que apoyan la operación.
Mientras continúa la emergencia, la Gobernación puso en marcha la caracterización de los productores afectados, con el propósito de establecer las pérdidas y definir alternativas de recuperación para las actividades agrícolas comprometidas.
El proceso se adelanta de manera conjunta entre la Secretaría de Agrocampesinado, la Agencia de Comercialización y la UMATA de Villeta. Las visitas permitirán identificar los cultivos afectados, las condiciones de las unidades productivas y las necesidades de los campesinos.
Una de las alternativas que se analiza está relacionada con los cultivos de caña que puedan ser recuperados. La Gobernación estudia la posibilidad de adquirir el material aprovechable y llevarlo a procesos de transformación en trapiches para producir melaza, que posteriormente podría ser utilizada como alimento en zonas ganaderas que enfrentan dificultades por la disminución de pastos y forraje.
También serán revisados los trapiches que pudieron resultar afectados por el incendio, con el fin de establecer si requieren intervenciones y determinar las condiciones para retomar su operación.
La Agencia de Comercialización evalúa, además, mecanismos para adquirir la caña que pueda ser aprovechada y canalizar posteriormente el producto hacia asociaciones y productores ganaderos que necesiten alternativas de alimentación para sus animales.
Aunque el incendio presenta un 90 % de control, los organismos de respuesta mantienen presencia en la zona hasta conseguir la liquidación total. Las condiciones climáticas, particularmente los vientos, siguen siendo uno de los principales factores de riesgo para una posible reactivación.
La información obtenida durante la caracterización de los productores será utilizada para determinar las medidas de acompañamiento que puedan implementarse, incluyendo la entrega de insumos y asistencia técnica.
La Gobernación señaló que mantendrá el seguimiento de la emergencia y de las familias productoras afectadas, mientras los cuerpos de socorro continúan trabajando para extinguir por completo los focos que aún permanecen en la montaña. La situación de Villeta se suma al complejo panorama de incendios forestales que durante agosto ha afectado distintos municipios de Cundinamarca.








