Guantes, chalecos reflectivos, linternas y tapabocas fueron enviados a Buenaventura para apoyar la atención de la población afectada por el sismo de magnitud 7,4.
Cundinamarca sumó nuevas ayudas humanitarias para las zonas afectadas por el sismo de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto, cuyo epicentro estuvo ubicado en San José del Palmar, Chocó.
El envío incluyó más de 20.000 elementos, entre tapabocas, chalecos reflectivos, linternas y guantes, gestionados ante la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN). Los elementos fueron trasladados a la Sociedad Portuaria de Buenaventura, desde donde serán distribuidos entre los municipios y comunidades que requieren apoyo.
Alexandra Pulido Quintero, gestora social de Cundinamarca, explicó que la Gobernación se ha vinculado con diferentes ayudas dirigidas a las ciudades y departamentos más afectados por el movimiento telúrico.
“Gracias a la articulación, igualmente con la DIAN pudimos hacer llegar más de 20.000 tapabocas, chalecos reflectivos y linternas”, señaló Pulido Quintero.
La funcionaria explicó que los elementos fueron enviados a la Sociedad Portuaria de Buenaventura para facilitar su posterior distribución en los territorios que más los necesitan.
Los elementos habían sido gestionados inicialmente para programas sociales en Cundinamarca, pero después de la emergencia se decidió destinarlos a las comunidades afectadas por el sismo.
La entrega fue coordinada por la Oficina de Gestión Social de la Gobernación de Cundinamarca, con el apoyo de diferentes entidades y municipios. A la iniciativa se sumaron las administraciones municipales de Funza, Nilo y La Peña, además del representante a la Cámara Julio Roberto Salazar y la Secretaría de Gobierno de Cundinamarca.
El traslado también contó con el apoyo de la Sociedad Puerto Industrial Aguadulce, la Fundación Puerto Aguadulce – Compas y la Fundación Ciudad de Refugio DTA, que participaron en la logística para llevar los elementos hasta Buenaventura.
El sismo del 10 de agosto, de magnitud 7,4, generó afectaciones en diferentes zonas del suroccidente del país. Los elementos enviados serán distribuidos de acuerdo con las necesidades de los territorios afectados y puestos a disposición de las labores de atención posteriores a la emergencia.








