La afectación sobre la cuenca y el material que transportan los ríos podría impactar a cerca de 11.000 habitantes de Cundinamarca y Meta según autoridades locales.
El alcalde de Guayabetal, Simón Mejía, explicó en El Dorado Radio la compleja situación que enfrenta el municipio tras las fuertes lluvias de las últimas semanas. La emergencia mantiene en alerta a las autoridades por la sedimentación y la socavación que afectan varios sectores, especialmente el puente Ocal.
Por este corredor se movilizan habitantes de más de 10 veredas de Guayabetal y tres de Acacías, Meta. Según el mandatario, existe el riesgo de que la estructura se pierda por completo debido a las crecientes de los ríos Blanco y Negro, lo que dejaría incomunicadas a varias comunidades.
La situación ya ha generado afectaciones en otras zonas. El puente que comunica a las veredas Conucos y San Marcos está completamente perdido, mientras cinco veredas permanecen aisladas por los daños causados por las lluvias.
“Tenemos cinco veredas en estos momentos aisladas y el riesgo inminente de que el puente Ocal, que comunica el casco urbano con 11 veredas de Guayabetal y tres veredas de Acacías, se pueda perder en su totalidad”, advirtió el alcalde.
La emergencia también golpeó el suministro de agua potable. La fuerza del río arrastró cerca de 10 metros de terreno y provocó la desconexión de parte de la red del acueducto, por lo que actualmente el sistema opera a media marcha.
Frente a esta situación, Mejía destacó el apoyo recibido por parte de la Gobernación de Cundinamarca y EPC, que han ayudado a garantizar el abastecimiento de agua a la comunidad mediante carrotanques.
Sin embargo, el mandatario cuestionó la limitada respuesta del Gobierno Nacional y pidió que la situación sea atendida con mayor urgencia. “Ya hemos informado a la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, hemos tenido mesas de trabajo y del Gobierno Nacional muy poco, muy poco lo que se ha recibido”, afirmó.
El alcalde insistió en que la emergencia no puede seguir siendo vista como un problema exclusivamente local. La afectación sobre la cuenca y el material que transportan los ríos podría impactar a cerca de 11.000 habitantes de Cundinamarca y Meta, además de poner en riesgo comunidades, infraestructura vial y el casco urbano de Guayabetal.
“Esto tiene que ser un trabajo articulado del Gobierno Nacional con los ministerios”, señaló Mejía, al hacer un llamado para que se adopten medidas que permitan atender de fondo la problemática de los ríos y prevenir una emergencia aún mayor.
Mientras continúan las lluvias y el monitoreo sobre los sectores más afectados, las autoridades hicieron el llamado a la comunidad para no transitar por zonas restringidas y atender las recomendaciones, especialmente en áreas cercanas a los ríos y estructuras que presentan riesgo.








