En los municipios más afectados por eventos sísmicos recientes en Cundinamarca, los censos reportan 381 viviendas averiadas y 296 destruidas.
¿Qué debe hacer una familia cuando un terremoto, un incendio u otra emergencia afecta su vivienda y sus bienes? Además de proteger la vida, existen procedimientos que pueden facilitar las reclamaciones, el acceso a ayudas y la recuperación del patrimonio.
En entrevista con El Dorado Radio, Alejandro Pineda, funcionario de la Secretaría de Vivienda de Cundinamarca, explicó que el primer paso siempre debe ser atender las instrucciones de los organismos de socorro y evitar ingresar a edificaciones que puedan representar un riesgo.
Una vez superada la emergencia inmediata, las familias deben reportar las afectaciones para que sean incorporadas a la Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN), instrumento utilizado por las autoridades para establecer la magnitud de los daños y las necesidades de la población afectada.
Pineda recomendó, además, conservar evidencias mediante fotografías, videos e inventarios de los bienes afectados. Esta documentación adquiere especial importancia cuando existen pólizas de seguros, pues permite acreditar los daños durante el proceso de reclamación.
En estos casos, el funcionario señaló que se deben revisar las condiciones de la póliza y evitar reparaciones que puedan dificultar la inspección y valoración de los daños por parte de la aseguradora.
Durante la entrevista también destacó la importancia del aseguramiento como mecanismo de protección financiera. Dependiendo de las condiciones contratadas, existen pólizas que pueden cubrir la estructura de una vivienda, los bienes que se encuentran en su interior, vehículos y otros activos frente a terremotos, incendios y diferentes eventualidades.
Otro aspecto que deben conocer los propietarios son las responsabilidades y garantías asociadas a las edificaciones. Pineda se refirió a las disposiciones de la Ley 1796 de 2016 sobre protección del comprador de vivienda y a la necesidad de conocer las coberturas y condiciones ofrecidas por entidades financieras y aseguradoras.
La respuesta frente a una emergencia también puede incluir mecanismos institucionales. De acuerdo con las condiciones de cada caso y las decisiones de las autoridades competentes, pueden establecerse ayudas temporales de arrendamiento, alternativas de reubicación y programas de recuperación habitacional para las familias damnificadas.
Las emergencias recientes en Cundinamarca han vuelto a poner sobre la mesa la importancia de prepararse no solamente para proteger la vida, sino también para reducir las consecuencias económicas que puede dejar un desastre. Conocer las coberturas disponibles, conservar documentos y registrar adecuadamente los daños puede facilitar los procesos posteriores de recuperación.








