La Secretaría de Educación evaluó 234 sedes: una presentó colapso parcial, 12 tienen riesgo estructural y 148 registraron afectaciones funcionales parciales.
La evaluación de 234 sedes educativas de Cundinamarca después del terremoto del 10 de agosto servirá como base para estructurar un plan de modernización de la infraestructura escolar, con prioridad en las construcciones más antiguas y vulnerables ante este tipo de emergencias.
En entrevista con El Dorado Radio, Andrés Guerrero, director de Infraestructura Educativa de la Secretaría de Educación de Cundinamarca, explicó que los protocolos de evaluación fueron activados desde el mismo día del sismo mediante la Circular 168.
El balance identificó una sede con colapso parcial, 12 con riesgo estructural, 148 con afectaciones funcionales parciales, 55 con daños menores y 18 sin afectaciones. Los resultados permitieron establecer prioridades de intervención y adoptar medidas para mantener la prestación del servicio educativo.
El caso de mayor complejidad se registró en la sede rural Panamá Alta, de la Institución Educativa Departamental Santa Inés, en Silvania, donde un aula fue demolida preventivamente debido al riesgo estructural. Los estudiantes fueron reubicados de manera temporal para continuar con sus clases.
La Gobernación también reportó al Fondo de Financiamiento de la Infraestructura Educativa (FFIE) las afectaciones de las instituciones educativas Santa Cecilia, en Paratebueno, y Ricardo González. Estas sedes continúan en evaluación con el Ministerio de Educación y los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo.
Guerrero señaló que uno de los principales retos identificados después de la emergencia es la necesidad de intervenir progresivamente las escuelas construidas hace varias décadas y que no responden a los estándares técnicos actuales.
Según el funcionario, las nuevas instituciones construidas por la Gobernación cumplen con la normativa vigente de sismorresistencia. El desafío está en mejorar las condiciones de las edificaciones más antiguas para reducir su vulnerabilidad frente a futuros eventos naturales.
El director explicó, además, que la experiencia adquirida durante emergencias anteriores en municipios como Medina y Paratebueno permitió agilizar la evaluación de las edificaciones y la coordinación entre las entidades encargadas de atender las afectaciones.
Las inspecciones técnicas continuarán mientras la Secretaría de Educación estructura los proyectos de inversión para las sedes que requieran intervención. De acuerdo con Guerrero, la prioridad será garantizar condiciones de seguridad para estudiantes, docentes y demás integrantes de las comunidades educativas.








