La Organización Mundial de la Salud estima que cerca del 22 % de las personas expuestas a una emergencia puede desarrollar trastornos como ansiedad, depresión o estrés postraumático.
Según la OMS, casi todas las personas afectadas por una emergencia experimentan algún grado de sufrimiento psíquico, aunque este suele disminuir con el tiempo.
En entrevista con El Dorado Radio, Henry Murrain, doctor en Ciencias Humanas y Sociales y experto en ciencias del comportamiento, explicó que después de una emergencia pueden aparecer miedo, ansiedad, alteraciones del sueño y pensamientos recurrentes sobre lo ocurrido.
Murrain señaló que estas reacciones pueden presentarse después de hechos como el terremoto del pasado 10 de agosto o los incendios forestales registrados en Cundinamarca. De acuerdo con el experto, cuando los síntomas persisten, es necesario buscar acompañamiento profesional.
El entrevistado indicó que las consecuencias de una emergencia no terminan cuando cesan las labores de rescate o se controla el peligro. Según explicó, quienes han sufrido pérdidas humanas, daños en sus viviendas o cambios abruptos en sus condiciones de vida pueden atravesar procesos de duelo y estrés durante la recuperación.
Murrain sostuvo que la atención en salud mental debe formar parte de la respuesta institucional. En su concepto, el acompañamiento psicológico resulta especialmente importante para las personas que han perdido familiares, bienes o sus condiciones habituales de vida.
El experto también se refirió al consumo de información después de una tragedia. Recomendó evitar la exposición permanente a videos e imágenes de la emergencia cuando estos contenidos incrementen el miedo o la angustia. En cambio, aconsejó consultar fuentes oficiales y prestar atención a la información sobre las acciones de ayuda que se desarrollan en las comunidades.
Durante la conversación, Murrain destacó las expresiones de solidaridad registradas después del terremoto. Según relató, miles de ciudadanos participaron espontáneamente en jornadas de recolección de ayudas y apoyo a las familias afectadas. A su juicio, estas acciones brindan acompañamiento comunitario durante los primeros días de la emergencia.
Finalmente, recomendó que las personas que experimenten miedo constante, ansiedad persistente, alteraciones del sueño o pensamientos repetitivos sobre lo ocurrido consulten los servicios de salud o las líneas de atención en salud mental habilitadas por las entidades territoriales. Según Murrain, reconocer estas señales facilita la búsqueda oportuna de ayuda profesional.








