Los incendios se multiplicaron por más de siete entre junio y agosto, en medio de la fase de maduración del fenómeno de El Niño anunciada por el IDEAM.
Cundinamarca llegó a cero incendios forestales activos, luego de acumular 563 emergencias en lo corrido de 2026, con afectación en las 15 provincias del departamento y más de 74 municipios.
“Hoy en Cundinamarca tenemos la plena certeza de que tenemos cero incendios activos, pero indiscutiblemente debemos entrar en esa segunda fase de valoración de las áreas afectadas”, afirmó el director de la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cundinamarca, William Eduardo Rozo, en entrevista con El Tren de la Mañana.
El fuego ha afectado ya 1.530 hectáreas de ecosistemas de flora y fauna en todo el territorio cundinamarqués. El comportamiento se disparó especialmente en el último trimestre: de 17 eventos en junio se pasó a 130 en julio.
A corte del 17 de agosto, la cifra llegó a 131 incendios en cerca de 48 municipios, con casi 1.000 hectáreas afectadas solo en lo que va del mes. Para Rozo, esas cifras reflejan “un crecimiento exponencial en Cundinamarca del comportamiento del tema de incendios forestales”.
Sobre las causas, el director fue directo: “Cerca del 95 % de los incendios forestales son causados por acciones humanas, temas agrícolas o descuidos”. Mencionó también casos bajo investigación por piromanía.
Uno de ellos es el de Síbate, donde se hallaron indicios de pimpinas de gasolina cerca del punto de origen del fuego. Otro es el de La Vega, donde una quema de pólvora afectó más de 25 hectáreas y provocó la pérdida de una vivienda.
“Esto penaliza el Código Penal, y estamos hablando de condenas superiores a los 7 años”, advirtió Rozo, en referencia a los casos que logren judicializarse por delitos ambientales.
Frente a la respuesta institucional, el director señaló que Cundinamarca ha invertido cerca de 11.000 millones de pesos en vehículos, herramientas y equipos para los cuerpos de bomberos del departamento.
La Unidad mantiene además un convenio para el alquiler de un helicóptero, destinado al transporte de personal y herramientas, y como apoyo directo en la extinción de incendios forestales.
“Los responsables directos inicialmente son las administraciones municipales; cuando sus capacidades se ven superadas, entramos nosotros como departamento de manera subsidiaria”, explicó Rozo, en referencia a las Estrategias Territoriales de Respuesta a Emergencias previstas en la Ley 1523.
Con los incendios bajo control, la Unidad anunció que ahora entrará en la evaluación ambiental de las zonas afectadas, como paso previo a los procesos de restauración y recuperación de los ecosistemas.








