El departamento alcanza una cobertura superior al 76 % y acompaña a 27 municipios para que adopten sus planes de contingencia.
De cara al fenómeno de El Niño, el departamento de Cundinamarca se prepara para afrontar los efectos de la temporada seca. A la fecha, 89 municipios ya formularon sus planes de contingencia, una herramienta que permite coordinar la respuesta ante el aumento de las temperaturas, la disminución de las lluvias, los incendios forestales y el posible desabastecimiento de agua.
El proceso comenzó en mayo de 2026, luego de los pronósticos del IDEAM para el segundo semestre del año. Desde entonces, la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres (UAEGRD) ha brindado asistencia técnica a las administraciones municipales para la elaboración de estos planes, de los cuales 63 ya fueron articulados con los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo de Desastres.
Sin embargo, 27 municipios aún no concluyen este proceso. Entre ellos se encuentran Gachalá, Guachetá, Pacho, Ubalá y Zipaquirá, que además figuran entre los territorios con mayor susceptibilidad a los efectos asociados al fenómeno de El Niño, según el análisis del Plan Departamental de Contingencia.
El director de la UAEGRD, William Eduardo Rozo Vargas, señaló que la meta es que el 100 % de los municipios cuenten con planes de contingencia articulados y operativos antes de que se intensifiquen las condiciones del fenómeno. Además, recordó que, de acuerdo con la Ley 1523 de 2012, las administraciones municipales son las primeras responsables de atender las emergencias que se presenten en sus territorios.








