Los incendios pasaron de 17 en junio a 130 en julio y las áreas afectadas crecieron de 23 a 405 hectáreas. La Gobernación mantiene la atención de ocho emergencias en seis municipios.
Cundinamarca enfrenta un fuerte incremento de incendios forestales como consecuencia de las condiciones climáticas asociadas a la temporada seca. De acuerdo con la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres (UAEGRD), durante julio se registraron 130 incendios, frente a los 17 reportados en junio, un aumento superior al 660 %. En el mismo periodo, las áreas afectadas pasaron de 23 a 405 hectáreas.
Las cifras reflejan el aumento de las emergencias que ha debido atender el departamento durante las últimas semanas. Desde la activación del Plan Departamental de Contingencia, hace tres meses, la Gobernación ha coordinado la respuesta a 156 incendios forestales en 32 municipios de 13 provincias.
Los municipios con mayor número de eventos durante julio fueron Soacha, con 39 incendios; Fusagasugá, con nueve; Girardot y Viotá, con siete cada uno; Pacho, con cuatro, y Agua de Dios y Puerto Salgar, con tres emergencias cada uno.
Ese incremento mantiene activos los operativos de atención en diferentes puntos del departamento. Entre el domingo 2 y la mañana del lunes 3 de agosto, la UAEGRD coordinó la respuesta a ocho incendios forestales en Tibacuy, Pacho, Nilo, Soacha, Sibaté y Mosquera, con el apoyo de los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo, cuerpos de bomberos, la Defensa Civil, el Ejército Nacional, Empresas Públicas de Cundinamarca y las autoridades locales.
Según el balance más reciente, los tres incendios registrados en Pacho ya fueron liquidados. En Tibacuy las labores alcanzan un 80 % de control, mientras que en Nilo la emergencia presenta un 98 % y permanece en monitoreo. En Soacha, en el sector de El Charquito, el incendio forestal y el estructural registran un 70 % de control; en Sibaté, en Chusacá, el avance es del 75 %, y en Mosquera continúan las labores para controlar un incendio forestal en el sector Parcelas, sobre la Avenida Longitudinal.
Para reforzar la respuesta, la UAEGRD solicitó apoyo aéreo en Tibacuy con el propósito de acelerar las labores de extinción y evitar que el fuego avance hacia nuevas áreas de vegetación.
“La prevención sigue siendo nuestra principal herramienta. Hemos venido preparando al departamento para enfrentar este fenómeno y hoy mantenemos todas las capacidades institucionales activas para atender las emergencias, proteger nuestros ecosistemas y salvaguardar la vida de los cundinamarqueses”, afirmó el gobernador Jorge Emilio Rey.
La Gobernación reiteró el llamado a la ciudadanía para evitar quemas abiertas, fogatas y el lanzamiento de colillas de cigarrillo u otros elementos que puedan provocar incendios en zonas de vegetación, así como a reportar de inmediato cualquier conato a los organismos de emergencia.








