La Gobernación de Cundinamarca y UNODC destinarán más de $1.015 millones para acompañar a productores con nuevas siembras, renovación por copa y asistencia técnica.
La alianza entre la Gobernación de Cundinamarca, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y Fedecacao beneficiará a 455 productores de ocho municipios de Cundinamarca, con acciones dirigidas a mejorar el rendimiento de los cultivos de cacao mediante nuevas siembras, renovación de árboles y acompañamiento técnico.
Marcos Barreto, secretario del Agrocampesinado de Cundinamarca, explicó en El Tren de la Mañana que el proyecto contempla la siembra de árboles en los espacios vacíos de las fincas, además de procesos de renovación por copa y labores de manejo de los cultivos.
“En esta alianza, lo que buscamos es generar una mejor productividad a través de una mayor densificación de los cultivos, sembrando los árboles en los sitios donde han quedado vacíos dentro de las mismas fincas que tienen ya cacao”, explicó Barreto.
El proyecto beneficiará a 455 productores de Caparrapí, Guaduas, La Palma, La Vega, Medina, Paime, Puerto Salgar y Yacopí.
El acompañamiento técnico incluye labores de poda, renovación y fertilización, además de la entrega de insumos según las necesidades de cada plantación. Las actividades ya comenzaron con los productores de los municipios vinculados.
Cundinamarca cuenta con cerca de 3.800 hectáreas sembradas de cacao, que producen alrededor de 2.940 toneladas al año. La estrategia busca mejorar el rendimiento de los cultivos y las condiciones de las familias campesinas que dependen de esta actividad.
El convenio también incorpora un componente de prevención con Naciones Unidas. Barreto aclaró que el proyecto no busca sustituir cultivos ilícitos, sino generar alternativas productivas en territorios donde pueden presentarse este tipo de problemáticas.
“Nosotros necesitamos mejorar la productividad, ellos quieren trabajar en los temas de prevención, entonces coincidimos de esa manera”, señaló el secretario.
Otro de los retos está en la comercialización. Según Barreto, parte del cacao producido en Cundinamarca es trasladado por intermediarios hacia otros departamentos. Ante esta situación, la Gobernación trabaja en alternativas para transformar y comercializar el grano dentro del territorio.
En este proceso se contempla la puesta en funcionamiento de la planta de transformación de cacao ubicada en Sasaima, con participación de Fedecacao y la Agencia de Comercialización y Competitividad para el Desarrollo Regional (ACODER), además del uso de canales como los mercados campesinos.
Barreto invitó a los productores a aprovechar el acompañamiento técnico y los insumos contemplados en el proyecto y a compartir los conocimientos adquiridos con otros campesinos de las zonas productoras.
“Hay que aprovechar esta asistencia técnica, aprovechar este impulso que se da con estos proyectos para que sean ejemplo para los vecinos, para que ellos vean también cómo se hacen las cosas”, afirmó el secretario.
La alianza busca atender los principales retos de la cadena cacaotera, desde el manejo de los cultivos hasta la comercialización, en una actividad que representa una fuente de ingresos para cientos de familias campesinas del departamento.








