El proceso de diagnóstico participativo ha recogido las necesidades y propuestas de las comunidades para definir la hoja de ruta del sector rural durante los próximos diez años.
El equipo técnico de la Secretaría del Agrocampesinado de Cundinamarca culminó los diagnósticos territoriales en 11 de las 15 provincias del departamento: Medina, Oriente, Rionegro, Sumapaz, Soacha, Alto Magdalena, Magdalena Centro, Ubaté, Sabana Centro, Tequendama y Guavio, como parte de la construcción de la Política Pública de Desarrollo Rural.
Este ejercicio participativo permitió recoger las necesidades, propuestas y oportunidades identificadas en cada territorio, con la intervención de asociaciones de productores, alcaldes, concejales, Juntas de Acción Comunal, organizaciones campesinas, líderes comunitarios y otros actores vinculados al sector rural.
Entre las principales necesidades identificadas se encuentran el acceso a asistencia técnica y extensión agropecuaria, el mejoramiento de las vías terciarias, la disponibilidad de agua para la producción, mayores oportunidades de comercialización y acceso a financiamiento.
Las comunidades también plantearon la necesidad de mejorar el respaldo a las asociaciones campesinas, facilitar el relevo generacional y generar condiciones que permitan a los jóvenes permanecer en el campo. A esto se suma la importancia de que la futura política tenga en cuenta las particularidades productivas y sociales de cada provincia.
“Hoy contamos con un diagnóstico que nos permite identificar los principales problemas del sector rural y, sobre todo, las soluciones que las mismas comunidades proponen. Ese conocimiento será la base para construir una política pública sólida que oriente el desarrollo rural de Cundinamarca durante los próximos diez años”, destacó Marcos Barreto, secretario del Agrocampesinado de Cundinamarca.
La Secretaría prevé completar los diagnósticos a finales de julio y principio de agosto en las cuatro provincias restantes: Almeidas, Bajo Magdalena, Gualivá y Sabana Occidente, con lo que finalizaría la primera etapa del proceso participativo en las 15 provincias del departamento.
Una vez concluya esta fase, comenzará el análisis de las principales cadenas y sistemas productivos de Cundinamarca, con la participación de expertos, gremios, productores y representantes de cada actividad. Esta etapa permitirá profundizar en los retos y oportunidades del sector y definir las acciones que harán parte de la política pública.
El documento final busca establecer una hoja de ruta para el desarrollo rural del departamento durante la próxima década, a partir de las necesidades identificadas en los territorios y las propuestas formuladas por las comunidades.








