Equipos de la Gobernación y la Alcaldía desarrollan jornadas de búsqueda activa y control del mosquito transmisor.
La Secretaría de Salud de Cundinamarca y la Alcaldía de Paratebueno pusieron en marcha un plan de respuesta sanitaria para proteger a la comunidad frente a la fiebre amarilla, luego de confirmarse un caso en un habitante de la vereda San Isidro, quien falleció durante el fin de semana pese a la atención brindada por la red de servicios de salud.
La Administración Departamental expresó sus condolencias a la familia del joven y reiteró su compromiso de fortalecer las acciones de prevención para reducir el riesgo de nuevos contagios en el municipio.
Como parte de la respuesta, un Equipo de Respuesta Inmediata (ERI), integrado por epidemiólogos, entomólogos y profesionales del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) y del programa de Enfermedades Transmitidas por Vectores, se desplazó hasta la zona para adelantar acciones de vigilancia y atención.
Las actividades incluyen vacunación, visitas casa a casa para identificar personas que aún no cuentan con el biológico, búsqueda activa de posibles casos, vigilancia del mosquito transmisor, control vectorial, entrega de toldillos y jornadas de información dirigidas a la comunidad sobre las medidas de prevención.
La primera intervención se desarrolló en la vereda San Isidro, donde los equipos verificaron los antecedentes de vacunación de los habitantes, aplicaron dosis a la población susceptible y realizaron inspecciones para identificar posibles criaderos del mosquito transmisor de la enfermedad.
Las autoridades informaron que estas acciones continuarán en otras veredas priorizadas de Paratebueno, de acuerdo con los resultados de la investigación epidemiológica, con el propósito de fortalecer la protección de la comunidad y prevenir la aparición de nuevos casos.








