La elección de las nuevas mesas directivas dejó el control del Senado y la Cámara de Representantes en manos de sectores distintos a los partidos que respaldan al presidente electo, Abelardo de la Espriella.
El Congreso de la República eligió a Honorio Henríquez como presidente del Senado y a Nicolás Barguil como presidente de la Cámara de Representantes, en una jornada que reconfiguró el equilibrio político del Legislativo para el primer año del nuevo periodo constitucional.
La instalación del Congreso para el periodo 2026-2030 concluyó con la elección de las nuevas mesas directivas de Senado y Cámara, en una votación que marcó el primer pulso político de la legislatura y dejó la conducción del Legislativo en manos de partidos de oposición y colectividades tradicionales.
En el Senado, el congresista Honorio Henríquez, del Centro Democrático, fue elegido presidente con 56 votos, superando al senador Alfredo Deluque, del Partido de la U, quien obtuvo 45 respaldos. La votación evidenció divisiones entre las bancadas y una recomposición de alianzas frente al inicio del gobierno del presidente electo, Abelardo de la Espriella.
La candidatura de Henríquez recibió el respaldo del Centro Democrático, así como de congresistas pertenecientes al Pacto Histórico y de otros sectores políticos que optaron por una alternativa distinta a la impulsada por quienes respaldan al mandatario electo.
Al asumir la Presidencia del Senado, Henríquez aseguró que ejercerá sus funciones con respeto por todas las fuerzas políticas y garantizó el desarrollo del control político y del debate legislativo.
“Esta mesa directiva no se opondrá”, afirmó el nuevo presidente del Senado, al señalar que la corporación actuará con independencia y brindará garantías a todas las bancadas.
En la Cámara de Representantes, el conservador Nicolás Barguil, representante por Córdoba, fue elegido presidente con 180 de los 181 votos depositados, mientras que la nueva mesa directiva quedó conformada por Simón Molina, del movimiento Creemos, como primer vicepresidente, y Erick Velasco, del Pacto Histórico, como segundo vicepresidente.
Durante su intervención, Barguil manifestó que dirigirá la corporación con imparcialidad y respeto por las mayorías y las minorías representadas en el Legislativo.
“No seré un obstáculo taimado”, expresó el nuevo presidente de la Cámara al referirse al trámite de las iniciativas que lleguen al Congreso.
La conformación de las mesas directivas definirá el manejo de las plenarias, la programación de los proyectos de ley, el desarrollo del control político y la coordinación de la agenda legislativa durante el primer año del gobierno de Abelardo de la Espriella.
Aunque las presidencias del Senado y la Cámara quedaron en manos de partidos diferentes, la elección evidenció un nuevo mapa de alianzas dentro del Congreso, escenario que será determinante para la discusión de las reformas y proyectos que presente el Ejecutivo a partir del próximo 7 de agosto.








