Joan Sebastián Guerrero, oriundo de Bucaramanga, murió tras recibir disparos de un agente federal en Maine. La versión oficial sobre el uso del vehículo como amenaza es cuestionada por testigos y organizaciones migrantes.
La Embajada de Colombia en Estados Unidos solicitó formalmente al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) información detallada sobre las circunstancias que rodearon la muerte de Joan Sebastián Guerrero, ciudadano colombiano de 26 años que falleció durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en la ciudad de Biddeford, estado de Maine.
La representación diplomática informó que la sección consular mantiene contacto permanente con los familiares del joven y con las autoridades estadounidenses para facilitar los trámites correspondientes y hacer seguimiento al caso.
En un comunicado oficial, la Embajada indicó que continuará acompañando la investigación hasta que se esclarezcan los hechos y reiteró su disposición de brindar asistencia consular a la familia.
“La Embajada ha solicitado información y aclaraciones al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sobre las circunstancias que rodean esta lamentable muerte y seguirá de cerca el caso a medida que avance la investigación”, señaló la misión diplomática colombiana.
De acuerdo con la versión del Departamento de Seguridad Nacional, los agentes intentaban ejecutar un procedimiento migratorio cuando el conductor del vehículo presuntamente trató de abandonar el lugar, situación que llevó a un agente federal a hacer uso de su arma de fuego al considerar que existía una amenaza para la seguridad. El FBI y las autoridades estatales de Maine asumieron la investigación para establecer la legalidad del procedimiento y del uso de la fuerza.
Sin embargo, organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes cuestionaron esa versión. La Maine Immigrants’ Rights Coalition (MIRC) y Presente! Maine identificaron a la víctima como un colombiano con permiso de trabajo vigente y expresaron estar “devastadas e indignadas” por lo ocurrido. Ambas organizaciones solicitaron una investigación independiente y afirmaron que el joven hacía parte de la comunidad migrante del estado.
Por su parte, Alianza Américas, red transnacional de organizaciones lideradas por migrantes latinoamericanos, sostuvo que la muerte de Guerrero refleja problemas relacionados con el perfilamiento racial, los procedimientos de detención y la falta de mecanismos de supervisión sobre las actuaciones del ICE.
“Exigimos una investigación exhaustiva, transparente e independiente sobre la muerte de Joan Sebastián Guerrero y una supervisión efectiva del Congreso sobre el ICE”, manifestó la organización en un comunicado.
El caso ocurre en medio del endurecimiento de la política migratoria impulsada por la administración del presidente Donald Trump, caracterizada por un incremento de los operativos del ICE en distintos estados del país. La muerte del joven colombiano ha generado manifestaciones de rechazo en Maine y reavivado el debate sobre los protocolos empleados durante las operaciones migratorias y el uso de la fuerza por parte de agentes federales.








