El operativo se realizó en el peaje El Naranjal, sobre la vía Quetame–Guayabetal, durante controles para impedir el ingreso de bebidas que no cumplían los requisitos legales de comercialización.
Más de 1.800 botellas de licor que no cumplían con los requisitos legales para su comercialización en Cundinamarca fueron aprehendidas durante un operativo de control realizado en el peaje El Naranjal, sobre la vía Quetame–Guayabetal.
La intervención fue adelantada por el Grupo Especial para Promover la Cultura contra la Ilegalidad (GEPCI), de la Secretaría de Hacienda de Cundinamarca, en coordinación con la Policía de Carreteras, como parte de las acciones para controlar el ingreso y distribución de bebidas alcohólicas en el departamento.
Durante la inspección, las autoridades verificaron la mercancía transportada y establecieron que las botellas no cumplían las condiciones exigidas por la normatividad para su ingreso y venta en Cundinamarca. Por esa razón, la carga fue aprehendida y quedó a disposición de las autoridades competentes.
La Secretaría de Hacienda explicó que estos operativos buscan proteger a los consumidores frente a bebidas cuya procedencia o legalidad no puede ser verificada y combatir el comercio ilegal de licor.
Las autoridades recordaron que el impuesto al consumo de licores constituye una de las principales fuentes de financiación de los departamentos. En Cundinamarca, estos recursos se destinan a programas de salud, educación, infraestructura y desarrollo social, por lo que el ingreso de productos ilegales afecta directamente las rentas públicas.
La Secretaría de Hacienda anunció que los controles continuarán en corredores viales y establecimientos comerciales del departamento para reducir la circulación de licor ilegal y garantizar el cumplimiento de las normas que regulan su comercialización.








