Mientras el balance oficial reporta 1.943 fallecidos, organismos internacionales y organizaciones humanitarias advierten que la ausencia de un registro de desaparecidos impide establecer el verdadero impacto del doble terremoto que sacudió al país hace una semana.
Una semana después de los sismos de magnitudes 7,2 y 7,5 registrados en Venezuela, persisten interrogantes sobre el número de personas desaparecidas. El Gobierno mantiene el reporte de víctimas mortales y heridos, mientras la ONU y organizaciones humanitarias consideran que la magnitud de la tragedia podría ser mayor.
El reporte oficial más reciente entregado por las autoridades venezolanas elevó a 1.943 el número de personas fallecidas, 10.571 heridas y 15.866 damnificadas tras el doble terremoto ocurrido el pasado 24 de junio, con epicentro entre los estados de Yaracuy y La Guaira.
Sin embargo, el principal interrogante continúa siendo la ausencia de una cifra oficial sobre personas desaparecidas. La organización defensora de derechos humanos Provea afirmó que las estadísticas divulgadas por el Gobierno “generan más dudas que certezas” y solicitó mayor transparencia en la información sobre la emergencia.
A estas inquietudes se sumó la Organización de las Naciones Unidas. El coordinador residente y humanitario en Venezuela, Gianluca Rampolla, advirtió que el número de víctimas mortales podría aumentar debido a la gran cantidad de edificaciones colapsadas.
Según explicó, existen al menos 2.500 edificios gravemente afectados, la mayoría destruidos por completo, y confirmó la adquisición de 10.000 bolsas para cadáveres en coordinación con las autoridades venezolanas.
Las dudas también surgen de las cifras entregadas por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, quien informó que en las localidades más afectadas de Caraballeda y Catia La Mar se encontraban cerca de 30.000 personas al momento del desastre. De ellas, alrededor de 13.500 lograron salir por sus propios medios y 6.461 fueron rescatadas, dejando una diferencia cercana a 10.000 personas cuyo paradero no ha sido precisado oficialmente.
Por su parte, el Comité Internacional de Rescate (IRC) estimó que el número de personas desaparecidas podría acercarse a 50.000, una proyección que la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) calificó como “aterradoramente verosímil”, aunque aclaró que no todas esas personas necesariamente permanecen bajo los escombros.
Mientras continúan las labores de búsqueda y remoción de escombros, la comunidad internacional insiste en la necesidad de contar con información consolidada sobre desaparecidos para dimensionar el alcance real de la tragedia y orientar las operaciones de rescate, asistencia humanitaria y reconstrucción en las zonas afectadas.








