El departamento alcanzó esta cifra durante una jornada de restauración ecológica realizada en Nemocón, en el marco de la conmemoración del Día Mundial del Árbol.
La Gobernación de Cundinamarca completó un millón de árboles sembrados como parte de su estrategia de restauración ecológica, un programa orientado a la recuperación de ecosistemas estratégicos, la protección de las fuentes hídricas y la conservación de la biodiversidad en diferentes municipios del departamento.
A través de su cuenta en X, el gobernador Jorge Emilio Rey destacó el alcance de este resultado. “Hoy sembramos el árbol número 1.000.000 de nuestro gobierno en Cundinamarca, un resultado que nos acerca a la meta de sembrar 1.500.000 árboles para restaurar ecosistemas estratégicos, proteger las fuentes hídricas y conservar la biodiversidad del departamento”, afirmó.
El mandatario también resaltó que Cundinamarca es el único departamento del país que cuenta con un megacentro de propagación de especies nativas, ubicado en el Centro de Investigación Agrosavia Tibaitatá, en Mosquera. “Esta infraestructura, construida con una inversión de $1.900 millones provenientes del Sistema General de Regalías y aportes de Agrosavia, se convirtió en el mayor centro de producción de árboles de una entidad pública en Colombia y tiene capacidad para producir 400.000 plántulas al año”, señaló.
La jornada, liderada por la Secretaría de Bienestar Verde de Cundinamarca, reunió a entidades públicas, organizaciones ambientales, líderes comunitarios y voluntarios, quienes participaron en la siembra de 100 árboles de especies nativas, entre ellas cerezo, raque, garrucho, tibar, duraznillo, arrayán, chicalá, cajeto, hayuelo y jarilla, en el predio Chimicia, ubicado en Nemocón.
La estrategia de restauración ecológica ha permitido realizar jornadas de siembra y entregar material vegetal en 97 de los 116 municipios de Cundinamarca, mediante el trabajo conjunto con viveros municipales, alcaldías, organizaciones ambientales y comunidades.
Como parte de este proceso, la Gobernación trabaja con viveros municipales en Nocaima, Sibaté, Villapinzón, Sutatausa, Ubaté, Cogua, Guachetá, Anolaima, Sasaima, Arbeláez y Quetame, además de adelantar procesos de restauración en reservas naturales, bosques degradados y ecosistemas afectados por incendios forestales.
Actualmente, la estrategia cuenta con un convenio por $3.900 millones entre la CAR, la Gobernación de Cundinamarca, la Secretaría de Bienestar Verde y Agrosavia para apoyar la investigación y la producción de material forestal destinado a los procesos de restauración ecológica.
Según la Secretaría de Bienestar Verde, el programa también contempla la capacitación de viveristas y guardabosques, así como la producción de especies nativas para la recuperación de ecosistemas estratégicos en distintas zonas del departamento.








