Más de 11.500 funcionarios, junto con equipos internacionales de rescate, trabajan en Caracas y La Guaira para localizar sobrevivientes.
Las autoridades venezolanas informaron este viernes 26 de junio que el saldo del doble sismo de magnitud 7,5 y 7,2 ascendió a 235 fallecidos y 4.300 heridos.
Las labores de rescate continúan en Caracas y el estado de La Guaira, donde permanecen personas desaparecidas y atrapadas bajo los escombros.
Más de 24 horas después de los terremotos, el gobierno interino de Venezuela mantiene desplegado un amplio operativo de búsqueda y rescate en las zonas más afectadas.
El balance oficial reporta, además de los 235 fallecidos y 4.300 heridos, un total de 2.927 familias damnificadas, 157 personas desaparecidas, cerca de 200 atrapadas, 250 edificaciones con daños estructurales y ocho hospitales afectados, algunos de los cuales debieron ser evacuados.
El estado de La Guaira continúa siendo el epicentro de la emergencia. Allí colapsaron más de un centenar de edificios y se concentra gran parte de las operaciones con maquinaria pesada y personal especializado.
Miles de voluntarios también participan en la remoción de escombros, la atención a los afectados y la distribución de alimentos, agua y medicamentos.
La respuesta internacional comenzó a fortalecerse durante la madrugada. Equipos de búsqueda y rescate procedentes de El Salvador y México ya llegaron a Caracas, mientras medios venezolanos informaron el arribo de personal y ayuda humanitaria enviada por Chile y Suiza. Otros países, entre ellos España, Alemania, Italia, China e India, confirmaron el envío de asistencia técnica y logística.
Estados Unidos anunció un paquete de ayuda por 150 millones de dólares destinado a las operaciones de emergencia. Además, un alto mando del Comando Sur estadounidense llegó a Caracas para coordinar el despliegue de recursos militares y humanitarios, luego de que el Gobierno interino solicitara formalmente apoyo internacional para atender la catástrofe.
Las autoridades venezolanas mantienen la prioridad en la localización de sobrevivientes, la atención hospitalaria y la evaluación de los daños en infraestructura crítica, mientras continúan las réplicas y permanece activo el monitoreo sísmico en las regiones afectadas.








