Con una inversión cercana a los 100 millones de pesos, la administración logró la construcción de 118 metros lineales de placa huella.
Los habitantes de la vereda Cañaditas, en el sector Enrique Ordóñez, recibieron una nueva obra de infraestructura vial con la entrega de una placa huella que busca facilitar la movilidad y mejorar las condiciones de tránsito en esta zona rural de Nimaima.
La obra fue ejecutada por la Administración Municipal y en convenio con el apoyo del Instituto de Caminos y Construcciones de Cundinamarca (ICCU), contó con una inversión cercana a los 100 millones de pesos. El proyecto permitió la construcción de 118 metros lineales de placa huella, además de trabajos complementarios como sobreanchos y adecuación de descoles.
Durante la entrega, el alcalde John Jairo Escobar, expresó que el impacto de la intervención vial. “Nos encontramos acá en la vereda Cañaditas, donde felizmente entregamos otra placa huella que mejora el tránsito y la movilidad de todos los habitantes de este sector y de las personas que los visitan”, señaló.
El mandatario explicó que los recursos provienen del convenio 1157 suscrito con el ICCU y resaltó que la obra alcanzó una longitud de 118 metros lineales. “Adicional a ello, tenemos unos descoles y también unos sobreanchos. Aunque no estaban contemplados oficialmente, se lograron gracias al apoyo de la contratista”, indicó.
Finalmente, Escobar agradeció el respaldo de la Gobernación de Cundinamarca, el ICCU y la comunidad del sector durante la ejecución de la obra. “Muy agradecido con las comunidades, con la Gobernación, con el ICCU y las personas que nos colaboran para traer los recursos al municipio”, afirmó, al tiempo que hizo entrega oficial de la obra a la Junta de Acción Comunal y a los habitantes beneficiados.








