La Empresa de Licores de Cundinamarca puso en funcionamiento un sistema para el tratamiento del agua utilizada en sus procesos internos.
La Empresa de Licores de Cundinamarca (ELC) activó una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Domésticas e Industriales (PTARID), con la que se logra disminuir hasta en un 95 % la carga contaminante generada en sus procesos productivos.
El sistema utiliza tecnología biológica aerobio tipo IFAS, basada en microorganismos y biopelículas que se adhieren a soportes plásticos para descomponer la materia orgánica presente en el agua antes de su vertimiento.
Con este proceso, el agua tratada cumple los parámetros exigidos por la normativa ambiental vigente para su descarga en redes de alcantarillado, reduciendo la carga contaminante que llega a los sistemas de disposición final.
La planta tiene una capacidad nominal de 0,66 litros por segundo y un caudal operativo de 0,25 litros por segundo, lo que permite atender tanto las aguas residuales de la producción de licores como las provenientes de las áreas administrativas.
De acuerdo con la entidad, el tratamiento permite disminuir la presencia de contaminantes orgánicos y mejorar la calidad del vertimiento, reduciendo el impacto sobre las redes de alcantarillado y las fuentes hídricas.
“Este no es solo un proyecto técnico, es una decisión institucional que refleja nuestra responsabilidad con Cundinamarca”, afirmó el gerente de la Empresa de Licores de Cundinamarca, Nicolás Forero Obregón.
Obregón concluyó que la operación del sistema responde a la necesidad de incorporar prácticas ambientales en la actividad industrial.
“Entendemos que producir con calidad también implica cuidar el agua, proteger el ambiente y responder a la confianza de los ciudadanos”.








