La UAEGRD coordina acciones con los 116 municipios del departamento para un eventual desabastecimiento de agua e incendios forestales durante los próximos meses.
La probabilidad de ocurrencia del fenómeno de El Niño pasó del 60 % al 82%. Ante este panorama, el departamento puso en marcha medidas de preparación en los 116 municipios para reducir posibles impactos asociados al desabastecimiento de agua y los incendios forestales.
Durante una entrevista en El Tren de la Mañana, el director de la UAEGRD, William Rozo, explicó que aunque actualmente persisten las lluvias propias de la primera temporada invernal del año, los modelos hidroclimáticos proyectan una reducción gradual de las precipitaciones durante el segundo semestre de 2026 y una incidencia más marcada del fenómeno hacia finales de año y comienzos de 2027.
“El fenómeno de El Niño no implica ausencia total de lluvias. Lo que ocurre es una modificación gradual del régimen de precipitaciones que puede generar escenarios de desabastecimiento hídrico e incendios forestales”, explicó Rozo.
Como parte de la preparación, el departamento formuló un plan de contingencia compuesto por 94 acciones que involucran los sectores de agua y saneamiento básico, ambiente, salud, educación, agropecuario, bienestar animal y gestión del riesgo.
Las medidas incluyen monitoreo permanente de las fuentes abastecedoras de agua, actualización de planes de contingencia municipales, seguimiento a ríos, quebradas y embalses, así como la coordinación de mecanismos de suministro mediante carrotanques en los territorios que puedan registrar dificultades de abastecimiento.
En estas acciones participan la Secretaría de Bienestar Verde, Empresas Públicas de Cundinamarca (EPC), alcaldías municipales, prestadores de servicios públicos y autoridades ambientales, con el propósito de identificar oportunamente posibles afectaciones y garantizar la disponibilidad del recurso para consumo humano.
La estrategia también contempla acciones de prevención de incendios forestales en articulación con la CAR, Corpoguavio, Corporinoquia y Parques Nacionales Naturales, además del monitoreo de ecosistemas estratégicos y fuentes hídricas ubicadas en distintas regiones del departamento.
En el componente agropecuario se desarrollan medidas relacionadas con almacenamiento de agua, reservorios y bancos de forraje para reducir posibles afectaciones sobre la producción rural. De manera paralela, el sector salud desarrolla acciones de vigilancia epidemiológica y monitoreo de la calidad del agua.
La preparación institucional incluye igualmente protocolos para la atención de animales de compañía, de producción y fauna silvestre, coordinados con el Instituto de Protección y Bienestar Animal de Cundinamarca (IPYBAC), teniendo en cuenta los efectos que las altas temperaturas pueden generar sobre estas poblaciones.
“Hoy trabajamos con los 116 municipios porque todo el territorio presenta algún nivel de vulnerabilidad frente al aumento de temperaturas. Lo importante es prepararnos y anticiparnos para reducir los impactos que pueda generar este fenómeno”, señaló el director de la UAEGRD.
Como parte de las capacidades de respuesta, la Gobernación de Cundinamarca y la CAR adelantan un convenio superior a $3.000 millones para disponer de un helicóptero destinado al apoyo de operaciones relacionadas con incendios forestales. Adicionalmente, se proyectan inversiones cercanas a $11.000 millones para la adquisición de vehículos, equipos, herramientas especializadas y ayudas humanitarias destinadas a la atención de emergencias.








