La nueva normativa permitirá difundir información sobre niños, niñas y adolescentes desaparecidos mediante canales masivos de comunicación para facilitar su localización, especialmente en las primeras horas de búsqueda.
Colombia puso en marcha la Ley Sara Sofía, una herramienta que permitirá emitir alertas nacionales cuando se reporte la desaparición de un menor de edad, con el fin de ampliar el alcance de la búsqueda y mejorar la capacidad de respuesta de las autoridades.
La norma lleva el nombre de Sara Sofía Galván, la niña bogotana cuyo caso conmocionó al país en 2021. La menor desapareció cuando tenía apenas 2 años y 9 meses, y las investigaciones posteriores concluyeron que fue asesinada. Sin embargo, su cuerpo nunca fue hallado, situación que generó cuestionamientos sobre los mecanismos disponibles para reaccionar de manera rápida ante reportes de desaparición infantil.
La legislación crea el sistema Alerta Colombia, una herramienta que permitirá divulgar información relevante sobre menores desaparecidos a través de teléfonos móviles, medios de comunicación, plataformas digitales y otros canales de difusión masiva. El objetivo es que la información llegue al mayor número posible de ciudadanos en el menor tiempo posible para facilitar la ubicación de los menores.
De acuerdo con lo establecido en la ley, la activación de las alertas estará coordinada por entidades como la Fiscalía General de la Nación, la Policía Nacional y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), que deberán verificar la información y aplicar los protocolos definidos para cada situación. La difusión incluirá datos que permitan identificar al menor y orientar a la ciudadanía sobre los canales para suministrar información a las autoridades.
La iniciativa toma como referencia modelos implementados en otros países, entre ellos la Alerta Amber de Estados Unidos y la Alerta Sofía de Argentina, sistemas utilizados para difundir de manera inmediata información relacionada con desapariciones de menores. Estas experiencias han sido adoptadas en diferentes regiones del mundo como mecanismos complementarios para apoyar las labores de búsqueda.
Las autoridades esperan que la articulación entre instituciones, medios de comunicación y ciudadanía contribuya a reducir los tiempos de reacción frente a estos casos y facilite la localización de niños, niñas y adolescentes reportados como desaparecidos.
En Cundinamarca, la desaparición de menores continúa siendo una problemática que demanda atención permanente de las autoridades. De acuerdo con registros del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses y reportes de entidades encargadas de la protección de la infancia, cada año se reciben denuncias relacionadas con la desaparición de niños, niñas y adolescentes en diferentes municipios del departamento, muchas de ellas asociadas a conflictos familiares, situaciones de vulnerabilidad y riesgos de explotación.








