La Fundación aseguró que Colombia enfrenta uno de los escenarios electorales más complejos de los últimos años por la presión de grupos armados y las afectaciones a la democracia local.
En entrevista con El Dorado Radio, la subdirectora de Fundación Paz y Reconciliación (PARES), Laura Bonilla, afirmó que el actual periodo electoral registra mayores niveles de violencia frente a procesos anteriores y alertó sobre el impacto que están teniendo los grupos armados en la participación política regional.
La entrevista se produjo luego de que la Misión de Observación Electoral alertara sobre 386 municipios con altos niveles de riesgo electoral por violencia armada, amenazas a candidatos y posibles restricciones a la participación ciudadana. Departamentos como Cauca, Antioquia, Valle del Cauca y zonas del Catatumbo concentran las principales preocupaciones.
“Este es un periodo electoral con unos niveles de violencia mucho más altos que periodos inmediatamente anteriores”, aseguró Laura Bonilla, quien explicó que existe una relación directa entre la expansión de disputas entre grupos armados y el deterioro del tejido democrático en los territorios.
La investigadora señaló además que la violencia política actual no responde exclusivamente a fenómenos de polarización partidista. “Esta es una violencia mucho más asociada al conflicto armado, a las disputas entre grupos armados y al control territorial”, afirmó Laura Bonilla durante la conversación con El Dorado Radio.
Frente a las medidas institucionales, Laura Bonilla explicó que la responsabilidad de proteger el proceso electoral no recae únicamente sobre el Ministerio de Defensa, sino también sobre el Ministerio del Interior y las autoridades civiles encargadas de coordinar el denominado Plan Democracia en las regiones más vulnerables.
La subdirectora de PARES advirtió además que muchas de las acciones preventivas debieron haberse implementado antes del inicio formal de la campaña presidencial. “La prevención frente a la violencia política tenía que ocurrir mucho antes y no ocurrió”, aseguró Laura Bonilla al referirse a la necesidad de fortalecer la protección a candidatos y caracterizar mejor los riesgos territoriales.
Otro de los puntos abordados durante la entrevista fue el retraso en la entrega de anticipos económicos para campañas presidenciales por parte del Consejo Nacional Electoral.
Laura Bonilla respaldó las advertencias realizadas por la MOE y afirmó que esta situación podría facilitar la entrada de recursos ilegales a las campañas políticas. “Damos papaya para que muchos más dineros ilícitos puedan entrar a las campañas”, señaló.
Pese al panorama de riesgo, Laura Bonilla sostuvo que no existen elementos para afirmar que la violencia alterará directamente el resultado nacional de las elecciones presidenciales, debido a que la mayoría de los votos se concentran en grandes centros urbanos. Sin embargo, insistió en que las afectaciones sobre la democracia local siguen siendo profundas y requieren atención permanente del Estado.








