La primera comparecencia del empresario colombiano en una corte de Miami marcó el inicio de un nuevo expediente federal relacionado con presuntas operaciones financieras en Venezuela.
Alex Saab compareció ante una Corte Federal de Miami, tras su deportación desde Venezuela para responder por un nuevo cargo de lavado de dinero asociado, según autoridades estadounidenses, a un esquema de sobornos y contratos estatales venezolanos.
Durante la audiencia preliminar, Alex Saab llegó esposado y vestido con uniforme de prisión. El empresario, señalado por autoridades estadounidenses como operador financiero del gobierno de Nicolás Maduro, respondió ante la jueza que entendía los cargos formulados en su contra.
Según la información divulgada por NTN24, el nuevo proceso judicial está relacionado con un presunto esquema de lavado de dinero y sobornos asociados al programa de distribución de alimentos CLAP en Venezuela.
El expediente judicial sería distinto a los procesos anteriores por los cuales Saab había recibido un indulto en 2023 durante la administración del expresidente Joe Biden. La Corte Federal fijó una nueva audiencia para el próximo 24 de junio, fecha en la que se discutirá la posibilidad de una eventual libertad bajo fianza.
Analistas y expertos consultados por medios internacionales consideran reducidas las posibilidades de que Saab obtenga ese beneficio judicial mientras avanza el proceso federal en Estados Unidos.
Tras la audiencia, el ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, aseguró públicamente que Alex Saab no posee nacionalidad venezolana y afirmó que operaba en el país con documentación irregular. Las declaraciones contrastan con la posición sostenida durante años por el gobierno venezolano, que llegó a designarlo como diplomático y alto funcionario estatal.
El caso vuelve a poner en el escenario internacional las investigaciones sobre presuntos esquemas financieros relacionados con contratos estatales, importación de alimentos y movimientos de recursos vinculados con el gobierno venezolano.
En Colombia, el proceso mantiene atención debido a la nacionalidad de Saab y a las implicaciones políticas y judiciales que el caso ha tenido en la relación entre Venezuela y Estados Unidos durante los últimos años.








