Las autoridades estadounidenses investigan un tiroteo ocurrido en la ciudad de Shreveport, en el estado de Luisiana, que dejó ocho menores de edad fallecidos y varios heridos. El presunto atacante murió tras una persecución policial.
Ocho menores de entre uno y catorce años murieron la madrugada del domingo en un tiroteo registrado en Shreveport, Luisiana. El presunto autor, identificado como Shamar Elkins, fue abatido por la policía tras huir del lugar en un vehículo robado.
Las autoridades locales informaron que el ataque ocurrió en el vecindario de Cedar Grove, en la ciudad de Shreveport, ubicada en el noroeste del estado de Luisiana. Según la investigación preliminar, el hecho se originó en un altercado doméstico que terminó en un tiroteo en varias viviendas del sector.
El presunto responsable fue identificado como Shamar Elkins, quien abandonó el lugar tras los disparos y escapó en un vehículo robado. La policía inició una persecución que concluyó en una parroquia cercana a Shreveport, donde el hombre fue abatido por las autoridades.
Las investigaciones iniciales indican que varios de los menores fallecidos eran descendientes del atacante, aunque las autoridades no han entregado detalles adicionales sobre las víctimas ni sobre la relación exacta entre ellas.
Además de los ocho menores fallecidos, dos mujeres adultas resultaron heridas, una de ellas con lesiones graves, según informaron las autoridades locales. Ambas fueron trasladadas a centros médicos de la región para recibir atención.
El alcalde de Shreveport, Tom Arceneaux, calificó el suceso como una situación de gran gravedad para la ciudad. “Esta es una situación trágica, tal vez la situación más trágica que hayamos vivido jamás”, afirmó el mandatario local en declaraciones recogidas por medios estadounidenses.
De acuerdo con las autoridades, el área donde ocurrió el tiroteo comprende al menos tres viviendas dentro del mismo vecindario, lo que llevó a un amplio despliegue policial mientras se realizaban las primeras labores de investigación.
El hecho fue descrito por las autoridades como el tiroteo con mayor número de víctimas menores en Estados Unidos desde 2024, según reportes citados por medios internacionales.
Las autoridades continúan recopilando información para establecer las circunstancias exactas del ataque y confirmar la identidad de todas las víctimas.








