En tres puntos diferentes del municipio se encontraron actividades mineras que generaban daños visibles en el entorno y operaban sin permisos ambientales.
Tres explotaciones mineras a cielo abierto fueron suspendidas por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) en el municipio de Lenguazaque. Las actividades, enfocadas en la extracción de arena y recebo, venían generando afectaciones sobre el suelo, el paisaje y la flora, sin ningún tipo de manejo técnico o medidas de mitigación.
La primera alerta se encendió en la vereda El Salto. Allí, en plena montaña, se abrió una cantera sin licencia que dejó al descubierto una terraza con un talud de unos 20 metros de altura. En el lugar no solo había maquinaria amarilla operando, sino también una acumulación cercana a los 8.600 metros cúbicos de material extraído. Tras la inspección, la autoridad ambiental ordenó la suspensión inmediata de toda actividad. “No existe ningún trámite de licencia ambiental para este predio”, confirmaron desde la entidad.
En un segundo punto del mismo sector, el panorama no fue muy distinto. Retroexcavadoras, volquetas y más movimiento de tierra, pero sin respaldo legal. Aunque en el sitio se argumentó que la maquinaria estaría vinculada a procesos de formación del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), lo cierto es que el terreno —de más de 11 hectáreas— tiene vocación minera para arcillas y aún está en trámite. Es decir, no puede ser explotado hasta tener luz verde. Por eso, también se ordenó frenar cualquier intervención.
“Nuestros bosques y paisajes son vitales para el ecosistema; es responsabilidad de todos cuidarlos como patrimonio común”, señaló Julio César Sierra León, director regional Ubaté de la CAR, al insistir en la necesidad de cumplir la normativa ambiental.
El tercer caso se registró en la vereda Falacia Retamo, donde había extracción de arena de peña sin control. Allí se evidenció un manejo inadecuado del terreno, con descapote sin planificación, taludes mal tratados y ausencia total de acciones de recuperación ambiental. Incluso, se identificó tala de especies nativas sin compensación. El resultado: otra suspensión inmediata.








