Las autoridades sellaron siete establecimientos y advierten sobre riesgos para la salud por consumo de productos ilegales.
Un operativo conjunto entre autoridades permitió la incautación de licor adulterado y cigarrillos de contrabando, además del cierre de varios establecimientos comerciales en operativos realizados en Bogotá y con impacto en Cundinamarca.
Durante las acciones, que contaron con la participación de la Policía Fiscal y Aduanera (POLFA), la Policía de Carreteras y equipos de control, fueron decomisadas 44 botellas de licor adulterado y 86 cajetillas de cigarrillos de contrabando, además del sellamiento de siete establecimientos en localidades como Engativá, Teusaquillo y Bosa.
El secretario de Hacienda de Cundinamarca, Luis Armando Rojas, destacó el trabajo articulado detrás de estos resultados: “en un trabajo conjunto con diferentes autoridades logramos la incautación de licor adulterado, mercancía de contrabando y el cierre de establecimientos que estaban comercializando estos productos”.
Las autoridades advierten que este tipo de prácticas no solo afecta las finanzas públicas, sino que representa un riesgo directo para la salud de los consumidores. El licor adulterado puede contener sustancias como metanol, altamente tóxicas para el organismo.
En ese sentido, el funcionario hizo un llamado a la ciudadanía para extremar precauciones al momento de comprar: “es fundamental revisar el estado de la botella, la tapa, la estampilla y la calidad del líquido, y adquirir estos productos en lugares confiables”.
Según el balance entregado, el contrabando de cigarrillos viene en aumento, especialmente en Bogotá, lo que ha generado preocupación por la evasión de impuestos y el impacto en recursos destinados a sectores como salud y educación.
Además, la estrategia de control ha cambiado su enfoque. Las autoridades ahora priorizan la identificación de redes de distribución ilegal en lugar de concentrarse en pequeños comerciantes.
En 2025, el departamento reportó la incautación de más de 12.000 botellas de licor, de las cuales cerca de 10.000 eran adulteradas y 2.000 de contrabando, lo que evidencia la magnitud del problema.
Se reiteró el llamado a la ciudadanía a denunciar la comercialización de productos ilegales y a verificar siempre el origen de lo que consumen, especialmente en temporadas de alto consumo.








