La empresa energética española alcanzó un acuerdo con el gobierno venezolano y la petrolera estatal PDVSA para reactivar un proyecto clave de producción de crudo.
La compañía española Repsol anunció un acuerdo con el gobierno de Venezuela que le permitirá recuperar el control de operaciones petroleras en el campo Petroquiriquire y aumentar su producción de crudo en el país sudamericano en los próximos años.
La empresa energética informó que retomará el control operativo del activo petrolero Petroquiriquire, un proyecto desarrollado junto con la estatal venezolana Petróleos de Venezuela S.A., en el marco de un nuevo acuerdo energético alcanzado con las autoridades venezolanas.
Según la compañía, el plan contempla incrementar la producción bruta de petróleo en un 50 % durante los próximos 12 meses, con el objetivo de triplicar en un periodo de tres años, siempre que se mantengan las condiciones operativas y regulatorias necesarias.
El acuerdo también incluye la implementación de un sistema de pago garantizado destinado a evitar retrasos en los pagos por parte del gobierno venezolano. De acuerdo con reportes del Financial Times, el mecanismo busca asegurar que la empresa reciba los ingresos correspondientes por la producción futura.
El nuevo acuerdo energético surge después de que Washington flexibilizara algunas restricciones al sector petrolero venezolano. Estas medidas se produjeron tras la captura en Estados Unidos del expresidente venezolano Nicolás Maduro, lo que permitió la reactivación de licencias para empresas extranjeras que operan en proyectos energéticos en el país.
Repsol explicó que el convenio se encuentra amparado bajo una licencia general emitida por la administración estadounidense que autoriza a compañías energéticas internacionales a operar nuevamente proyectos de petróleo y gas en Venezuela.
El yacimiento incluye tres campos petroleros terrestres que actualmente producen cerca de 45.000 barriles diarios. Venezuela, que posee una de las mayores reservas de crudo del mundo, produjo en el pasado hasta 3,5 millones de barriles diarios, aunque su producción ha caído a cerca de un millón de barriles diarios debido a problemas de infraestructura, sanciones internacionales y dificultades económicas.








