Autoridades ocuparon un predio y maquinaria avaluados en $2.500 millones y evidenciaron que esta actividad llevaba tres años de explotación ilícita.
En zona rural del municipio de Lenguazaque, la Policía logró afectar las finanzas de una actividad derivada de la minería ilegal que generaba ganancias diarias de hasta 35 millones de pesos, producto de la extracción de arena que alcanzaba entre 30 y 40 volquetas cada 24 horas.
La investigación, liderada por la Seccional de Investigación Criminal en coordinación con la Fiscalía General de la Nación y la Sociedad de Activos Especiales, permitió recopilar pruebas clave como videos, seguimientos y testimonios.
Según explicó el comandante de la Policía de Cundinamarca, coronel Mauricio Herrera, durante más de tres años una familia utilizó el predio para la explotación ilícita de yacimientos mineros, generando ingresos superiores a los mil millones de pesos y dejando graves afectaciones ambientales en la zona.
En desarrollo del operativo se hicieron efectivas medidas cautelares de embargo y secuestro sobre el terreno, así como la incautación de maquinaria amarilla, bienes avaluados en más de 2.500 millones de pesos que ahora quedaron bajo administración de la Sociedad de Activos Especiales.
Según la ley, la explotación ilícita de yacimientos mineros en Colombia contempla penas que van desde los 32 hasta los 144 meses de prisión, además de sanciones económicas.








