El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, se pronunció tras la firma del acta de inicio del proyecto Accesos Norte II. Aseguró que el concesionario deberá iniciar obras en los próximos días.
La firma del acta de inicio del proyecto Accesos Norte II marca el comienzo de la ejecución de las obras de ampliación de la Autopista Norte, una intervención estratégica para la movilidad entre Bogotá y Cundinamarca que ha sido esperada durante varios años en este corredor regional.
El gobernador Jorge Emilio Rey señaló que, con este paso administrativo, el concesionario queda plenamente encargado del desarrollo del proyecto y debe avanzar hacia el inicio efectivo de las obras en el corto plazo.
“Desde hoy ya el concesionario es el responsable y doliente directo de la ejecución de este proyecto”, afirmó el mandatario departamental.
Rey explicó que uno de los principales objetivos de la intervención es eliminar el cuello de botella que se presenta en el sector de la calle 245, donde la vía pasa de cinco carriles en el tramo de Cundinamarca a tres carriles en el tramo urbano de Bogotá, situación que genera congestión recurrente.
“Para Cundinamarca es definitivo que terminemos con ese cuello de botella que se forma recurrentemente en la 245 cuando pasamos de cinco carriles en el tramo de Cundinamarca a tan sólo tres y en mal estado en el tramo de Bogotá”, indicó.
En paralelo, el gobernador anunció la construcción de la Perimetral de Sopó, una vía de 7,2 kilómetros que permitirá reducir el tráfico que actualmente atraviesa el casco urbano del municipio, especialmente durante fines de semana y por el tránsito constante de transporte de carga.
El mandatario advirtió que la ejecución de las obras, prevista para más de cuatro años, implicará ajustes en la movilidad y la implementación de planes de manejo de tráfico que podrían generar incomodidades temporales para los usuarios mientras se desarrollan los trabajos.
Finalmente, destacó la articulación entre el Ministerio de Transporte, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), entidades que han acompañado el proceso para hacer viable el proyecto Accesos Norte II, considerado clave para mejorar la conectividad del corredor norte entre Bogotá y Cundinamarca.








