El señalamiento del presidente colombiano abrió un nuevo episodio de tensión diplomática con Ecuador. Mientras Bogotá habla de una posible violación al derecho internacional, Quito asegura que sus operaciones militares se realizan exclusivamente dentro de su territorio.
El presidente Gustavo Petro denunció que una bomba lanzada desde un avión fue encontrada cerca de la frontera con Ecuador, lo que podría constituir un ataque en territorio colombiano. El gobierno ecuatoriano negó los señalamientos y afirmó que sus operaciones se realizan dentro de su jurisdicción.
Durante un consejo de ministros realizado en la noche del lunes, el presidente Gustavo Petro aseguró que autoridades colombianas hallaron una bomba “tirada desde un avión” en zona cercana a la frontera con Ecuador. El mandatario indicó que el artefacto no habría sido lanzado por grupos armados ilegales, lo que abriría la posibilidad de una acción militar externa y una eventual violación del derecho internacional.
El señalamiento se produce en medio de un contexto de tensiones diplomáticas entre ambos países. Según Petro, el hallazgo del explosivo obligará a revisar las circunstancias en las que ocurrió el incidente y determinar responsabilidades. El mandatario también mencionó que, durante una llamada reciente con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le solicitó intervenir para facilitar un diálogo con el gobierno ecuatoriano.
La respuesta desde Quito no se hizo esperar. El presidente Daniel Noboa rechazó públicamente la acusación a través de un mensaje en redes sociales y afirmó que las Fuerzas Armadas ecuatorianas han realizado bombardeos contra grupos armados ilegales infiltrados en su territorio, pero negó que dichas operaciones se hayan efectuado en suelo colombiano. “Presidente Petro, sus declaraciones son falsas; estamos actuando en nuestro territorio, no el suyo”, escribió el mandatario ecuatoriano.
La controversia ocurre en un momento de deterioro de las relaciones bilaterales entre Bogotá y Quito. Desde comienzos de 2026 ambos gobiernos mantienen diferencias en materia de seguridad fronteriza y comercio. Ecuador argumenta que grupos armados provenientes de Colombia han incrementado su presencia en su territorio, mientras que el gobierno colombiano sostiene que ha reforzado las operaciones contra el narcotráfico y otras estructuras criminales.
El desacuerdo también se trasladó al plano económico. En enero, Ecuador anunció la aplicación de una “tarifa de seguridad” a productos colombianos, medida que posteriormente fue incrementada del 30 % al 50 %, lo que generó una respuesta de Colombia con aranceles equivalentes a cerca de 20 productos ecuatorianos.
En medio de esta disputa, la canciller colombiana Rosa Villavicencio confirmó que los días 24 y 25 de marzo se realizará en Lima una reunión con el secretario general de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) para buscar una mediación que permita restablecer el diálogo entre ambos países.
La agenda del encuentro incluirá temas de seguridad fronteriza, intercambio de detenidos y comercio bilateral, con el objetivo de elaborar una hoja de ruta diplomática que reduzca la tensión entre Bogotá y Quito.








