Las autoridades ambientales lograron detectar una afectación de cerca de 160.000 metros cuadrados con focos de combustión activa y zonas usadas como patios de depósito.
En una zona boscosa de la vereda Santamaría, en el municipio de Guatavita, autoridades ambientales detectaron, a través de drones, quemas a cielo abierto utilizadas para la producción de carbón vegetal.
La actividad, que se desarrollaba oculta entre la vegetación, fue localizada gracias al uso de drones de alta precisión que permitieron identificar los puntos de combustión en medio del bosque.
En el lugar se encontraron tres áreas destinadas a la quema de retal de madera, material que es sometido a combustión incompleta para transformarse en carbón vegetal que posteriormente es distribuido y comercializado en diferentes zonas.
Durante la inspección se evidenció una afectación cercana a 160 mil metros cuadrados, donde funcionaban pilas o fuentes de emisión en combustión y otros espacios utilizados como patios de depósito.
Entre los materiales encontrados había retales de carpintería, estibas, trozas de madera de distintas especies e incluso restos de madera de demolición con pintura y puntillas.
En el predio también fue identificado un botadero a cielo abierto con residuos como plásticos, vidrios, llantas y escombros, depositados directamente sobre el suelo sin ningún tipo de manejo adecuado, lo que podría generar contaminación del suelo y de fuentes de agua cercanas.
El hallazgo se dio en medio de un operativo conjunto entre la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y la Fuerza Pública. “De acuerdo con la normatividad ambiental vigente, las quemas artesanales para la producción de carbón vegetal impactan el entorno y constituyen una actividad de alto riesgo de incendios y emergencias ambientales”, explicó Bryan Martínez, subdirector de Autoridad Ambiental de la CAR. Tras documentar las afectaciones, las autoridades impusieron una medida preventiva mientras avanzan las investigaciones.








