El contralor general de la República alertó sobre el deterioro de las finanzas públicas y pidió abrir un debate nacional sobre la sostenibilidad fiscal del país y el modelo de distribución de recursos entre la Nación y los territorios.
Durante su intervención en el Congreso Nacional de Municipios, el contralor general, Carlos Hernán Rodríguez Becerra, señaló que Colombia enfrenta una coyuntura fiscal compleja que obliga a revisar el modelo de financiación del Estado y la forma en que se distribuyen los recursos hacia departamentos y municipios.
El jefe del organismo de control explicó que el país registra actualmente un déficit fiscal superior al 6 % del Producto Interno Bruto (PIB) y un nivel de deuda pública cercano al 65 % del PIB, indicadores que, según advirtió, reflejan presiones crecientes sobre las finanzas públicas.
De acuerdo con el contralor, este escenario hace necesario abrir un debate nacional que permita definir cómo garantizar la sostenibilidad fiscal sin afectar la inversión social ni el funcionamiento de las entidades territoriales.
Puntos para la discusión
Rodríguez Becerra indicó que la discusión debe incluir temas como el crecimiento del gasto público, la eficiencia en la ejecución de los recursos, la modernización del sistema tributario y el fortalecimiento de las capacidades fiscales de los municipios y departamentos.
El funcionario también destacó que las administraciones locales desempeñan un papel fundamental en la ejecución de políticas públicas, ya que son responsables de implementar programas de educación, salud, infraestructura y desarrollo social en sus territorios.
Sin embargo, advirtió que muchas entidades territoriales enfrentan limitaciones presupuestales y dependen en gran medida de las transferencias del Gobierno Nacional a través del Sistema General de Participaciones, lo que reduce su autonomía financiera.
Las declaraciones del contralor se producen en medio de las dificultades que enfrenta el país para financiar el presupuesto nacional. El presupuesto aprobado para 2026 supera los 546 billones de pesos, pero aún presenta un faltante que dependerá de nuevas fuentes de financiación o de ajustes fiscales.
En el Congreso Nacional de Municipios también se discutieron temas relacionados con la financiación de proyectos regionales, la inversión en infraestructura y los mecanismos de control del gasto público.
Varios mandatarios locales coincidieron en que el debate fiscal planteado por el contralor resulta necesario para garantizar recursos estables que permitan a los municipios ejecutar programas sociales, reducir brechas territoriales y fortalecer la gestión pública.








