Tras evidencias de contaminación ambiental en el barrio Mochuelo, la CAR exigió al operador del relleno Doña Juana aplicar medidas inmediatas para controlar impactos en el aire, el agua y la salud de las comunidades cercanas.
La CAR Cundinamarca emitió un ultimátum al operador del relleno sanitario Doña Juana luego de detectar afectaciones ambientales en los sectores de Mochuelo Alto y Mochuelo Bajo, en el sur de Bogotá.
La decisión se produjo tras inspecciones técnicas realizadas en la zona y luego de múltiples quejas presentadas por habitantes del sector, quienes han denunciado malos olores, presencia de lixiviados y afectaciones a su calidad de vida. La autoridad ambiental advirtió que, de persistir las irregularidades, podrían iniciarse procesos sancionatorios contra los responsables de la operación del relleno.
De acuerdo con la CAR, las evaluaciones ambientales evidenciaron riesgos asociados al manejo de residuos y posibles impactos sobre el entorno natural y la salud pública. Por esta razón, la entidad ordenó la implementación inmediata de acciones correctivas para prevenir un deterioro mayor de las condiciones ambientales en el área de influencia.
El relleno sanitario Doña Juana, ubicado en la localidad de Ciudad Bolívar, es el principal sitio de disposición final de residuos de la capital y recibe miles de toneladas de basura cada día, lo que exige estrictos controles técnicos y ambientales durante su operación.
Entre las medidas exigidas al operador se encuentran la presentación y ejecución de planes de contingencia para mitigar la emisión de olores ofensivos, mejorar el manejo de lixiviados y reforzar los sistemas de monitoreo ambiental en los alrededores del relleno.
La CAR recordó que este tipo de infraestructuras debe cumplir estándares técnicos que reduzcan el impacto sobre las comunidades vecinas, especialmente en sectores como Mochuelo, donde históricamente se han registrado conflictos ambientales relacionados con la disposición de residuos.
Las comunidades del sur de la ciudad han denunciado durante años episodios de contaminación, proliferación de vectores y deterioro de las condiciones ambientales. Ante esta situación, la autoridad ambiental anunció que mantendrá seguimiento permanente a las medidas correctivas que deben adoptar los responsables del relleno sanitario.
En caso de incumplimientos, la entidad indicó que podrá iniciar procesos sancionatorios contemplados en la legislación ambiental colombiana, mientras líderes comunitarios continúan solicitando soluciones estructurales frente al impacto del principal botadero de residuos de Bogotá.








