Una nueva ofensiva aérea israelí se dirigió contra instalaciones gubernamentales iraníes consideradas estratégicas por ese país. Aumenta la tensión militar en Oriente Medio.
Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que su Fuerza Aérea bombardeó durante la noche un complejo gubernamental en el centro de Teherán, donde operan la oficina presidencial y el Consejo Supremo de Seguridad Nacional.
De acuerdo con el comunicado oficial del Ejército israelí, los ataques se concentraron en edificios que, según su inteligencia militar, cumplen funciones de coordinación estratégica y toma de decisiones en materia de seguridad nacional. Entre los objetivos mencionados están la oficina presidencial iraní y el edificio del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, considerado uno de los órganos clave en la estructura del Estado.
Las FDI señalaron que se emplearon múltiples municiones guiadas y que la operación fue ejecutada por la Fuerza Aérea en horas de la madrugada. Israel sostiene que el complejo atacado forma parte de la infraestructura desde donde se planifican operaciones militares y decisiones estratégicas que, según su versión, representan amenazas directas contra su seguridad.
Por su parte, medios estatales iraníes confirmaron explosiones en zonas centrales de Teherán, aunque no detallaron de inmediato el alcance de los daños ni el número de posibles víctimas. Las autoridades iraníes han reiterado en días recientes que responderán ante cualquier acción que consideren una agresión contra su soberanía.
Este ataque se produce en un contexto de escalada regional que incluye intercambios de misiles y ataques contra infraestructuras estratégicas en distintos puntos de Oriente Medio. Organismos internacionales y gobiernos europeos han llamado a la contención para evitar una ampliación del conflicto que comprometa la estabilidad regional y el tránsito energético en el Golfo Pérsico.
En este escenario, la comunidad internacional mantiene seguimiento permanente a la evolución de los hechos, mientras crecen los llamados a una salida diplomática que reduzca el riesgo de una confrontación de mayor escala en la región.








