El gobernador Jorge Rey presentó una estrategia que contempla la compra directa de mango a productores, su transformación agroindustrial y la integración a mercados institucionales, con el propósito de mejorar ingresos rurales y reducir pérdidas por sobreoferta en Cundinamarca.
El gobernador Jorge Rey presentó una estrategia agroindustrial que compra mango directamente a campesinos, duplica su precio de venta y transforma el excedente en productos procesados bajo la marca Cundinamarca, fortaleciendo ingresos rurales y reduciendo pérdidas.
En temporada alta de cosecha, el mango suele enfrentar un problema recurrente en Cundinamarca: la sobreoferta reduce drásticamente los precios y obliga a muchos productores a vender por debajo de su valor real o, en el peor de los casos, a dejar perder la fruta en las fincas. Frente a esta situación, la administración departamental diseñó un modelo que busca convertir el excedente en una oportunidad económica mediante la integración de procesos agroindustriales y canales formales de comercialización.
La estrategia contempla la compra directa del mango a asociaciones y productores campesinos a través de la agencia de comercialización del departamento. Con ello se elimina la intermediación que históricamente presionaba a la baja los precios en temporada alta. Según lo explicado en la cuenta oficial de Instagram, @Jorgereycundinamarca, la caja que anteriormente podía comercializarse por cerca de 20.000 pesos ahora está siendo adquirida por aproximadamente 40.000 pesos, lo que representa un aumento significativo en los ingresos para los productores vinculados.
El gobernador Jorge Rey señaló que el propósito central es evitar que el excedente de cosecha se convierta en pérdida económica y, en cambio, se incorpore a una cadena de valor que genere estabilidad para el sector rural. “Nuestros campesinos nos venden el mango que antes tenían que perder y, a través de un aliado industrial, ocurre la agregación de valor”, afirmó, al explicar que el modelo busca dar continuidad a la producción agrícola y fortalecer la seguridad alimentaria.
El proceso industrial incluye recepción de la fruta, selección, lavado, desinfección, despulpado, pasteurización y envasado, etapas que permiten transformar el mango en compotas, jugos y néctares bajo la marca Cundinamarca. Estos productos están diseñados para cumplir estándares sanitarios y facilitar su distribución tanto en programas institucionales como en mercados comerciales.
La comercialización se apoya en el sistema de compras públicas, lo que garantiza demanda sostenida para la producción transformada. Entre los principales compradores se encuentran programas de alimentación escolar, centros penitenciarios y otras iniciativas estatales de nutrición. Paralelamente, la administración proyecta ampliar la presencia de estos productos en cadenas de supermercados, con el objetivo de consolidar canales permanentes de venta.
De acuerdo con la Gobernación, los recursos obtenidos por la comercialización regresan al fondo de compras y cosechas, permitiendo financiar nuevas adquisiciones y ampliar el número de asociaciones campesinas beneficiadas. El modelo, explicaron, busca ser replicable con otros productos agrícolas que enfrentan ciclos de sobreproducción, fortaleciendo así la economía rural y promoviendo procesos de transformación agroindustrial en el departamento.
El mandatario invitó a los consumidores a apoyar la iniciativa mediante la compra de los productos derivados. “Cuando vea nuestra compota de mango, cómprela. Usted adquiere un producto de calidad y apoya directamente al campesino cundinamarqués”, concluyó.








