A partir de hoy, Estados Unidos aplicará aranceles a todos los paquetes procedentes del extranjero, con un valor entre 100 y 800 dólares.
La nueva disposición de la administración del presidente Donald Trump elimina la exención vigente desde 2016, que permitía la entrada de pequeños envíos sin pago de impuestos. Según la Casa Blanca, el objetivo es proteger a productores y comerciantes locales frente al auge de las importaciones a través del comercio electrónico.
De inmediato, al menos 35 servicios postales de países de Europa, Asia y América Latina anunciaron la suspensión de envíos hacia Estados Unidos, al considerar que el cobro de aranceles genera sobrecostos y trámites que dificultan el comercio minorista internacional. Entre los países afectados se encuentran Alemania, España, Australia y México.
Analistas advierten que la medida golpeará principalmente a los consumidores estadounidenses que dependen de compras en línea a bajo costo, así como a pequeñas empresas extranjeras que perdían competitividad frente a grandes plataformas. Organismos multilaterales como la Unión Postal Universal alertaron que la decisión podría escalar en una nueva disputa comercial.