“En ambos casos, el deterioro del suelo puede llegar a ser severo, y su recuperación es un proceso complejo, costoso, prolongado o irreversible”, dijo la directora regional Sumapaz, Érika Álvarez Castañeda.
La CAR impuso medidas preventivas a dos granjas porcícolas que estaban generando vertimientos sin control en zonas rurales de Pandi y Bituima, en Cundinamarca. La decisión se tomó tras evidenciar afectaciones directas al suelo por el manejo inadecuado de residuos líquidos y sólidos.
En Pandi, la Corporación detectó en flagrancia una granja con 55 cerdos que arrojaba residuos directamente al suelo en cuatro puntos distintos, afectando cultivos de mora y plátano. En Bituima, se encontró un incremento en el número de cerdos sin las adecuaciones necesarias, sumado a la presencia de un tanque con fugas y deficiencias en el manejo de los residuos.
Según la directora regional Sumapaz, Érika Álvarez Castañeda, “el deterioro del suelo puede llegar a ser severo, y su recuperación es un proceso complejo, costoso, prolongado o irreversible”. La alta carga orgánica y la falta de tratamiento de los residuos representan un riesgo para los acuíferos subterráneos.
Las medidas tomadas implican la suspensión inmediata de actividades, así como la obligación de implementar correctivos ambientales para evitar daños mayores, mientras la CAR continúa ejerciendo labores de control y vigilancia para proteger los recursos naturales del departamento.