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27 Nov 2023

Unidos contra el dengue: la respuesta de Cundinamarca a un desafío de salud pública

En temporada de vacaciones, las autoridades hacen un llamado al autocuidado y a las acciones de la comunidad contra el mosquito.

Unidos contra el dengue: la respuesta de Cundinamarca a un desafío de salud pública
Foto: Alcaldía de Girardot

En amplias zonas de Cundinamarca, el zumbido de los zancudos ha sido reemplazado por el sonido de fumigadoras, perifoneos sobre prevención del dengue, y el bullicio de la comunidad que une sus manos para dejar sin hogar al mosquito Aedes aegypti. Las labores buscan contrarrestar el aumento de casos de dengue, que este año supera los 3.500.

 

Hace apenas unos meses, la vida en Girardot y otros municipios, como Villeta y Agua de Dios, transcurría normalmente, pero el aumento de los casos de dengue cambió todo.

 

"A un amigo le dio, dijo que se sentía cansado, como desganado, sin ganas de hacer nada. Se le quitó la ganas de comer y empezó la fiebre. Le dio dengue y se cuidó; por fortuna, no le dio dengue hemorrágico, que ya es más peligroso", cuenta David Perdomo, habitante de Girardot.

 

La Gobernación de Cundinamarca y las autoridades locales respondieron a la situación con varias medidas para combatir el brote. La estrategia de las autoridades contempla múltiples frentes. Campañas de fumigación se volvieron comunes, mientras que los esfuerzos de educación sobre la enfermedad se intensificaron.

 

"Empezaron a fumigar por todo Girardot, podaban y cortaban los pastos donde se podía reproducir el mosquito en su totalidad. Hicieron brigadas de aseo y todo, casa por casa. Nos pedían que abriéramos las puertas para que entrara el olor del veneno y murieran los zancudos", añadió.

 

En temporada de vacaciones, las autoridades hacen un llamado al autocuidado y a las acciones de la comunidad contra el mosquito.

 

"Es muy importante que la gente tenga conciencia de que esta enfermedad está en brote. Estamos en alerta, pasando en algunos municipios a lo que se llama la emergencia. Hay que estar atento a todo lo que pueda tener agua estancada, inservibles, tarros, los mismos recipientes donde almacena aguas, si no los tiene tapados. En esa lamita que uno ve están las larvas. Es necesario que la gente lo tenga presente y desde los municipios se tiene que ayudar", indicó el doctor Juan José Muñoz, director de Salud Pública de Cundinamarca, en entrevista con El Dorado Radio.

 

El trabajo es esforzado; en un día típico, los equipos de salud visitan las comunidades, inspeccionando y eliminando los posibles criaderos de mosquitos. Los trabajadores de salud, equipados con folletos y repelentes, educan a los residentes sobre cómo protegerse.

 

"Nuestra meta es clara: reducir los casos de dengue y proteger a nuestra gente", sostiene Muñoz.

 

Detrás de las cifras hay historias de resiliencia y esperanza. Familias que han superado el dengue, comunidades que se han unido para limpiar y eliminar criaderos de mosquitos, y el incansable trabajo de los profesionales de la salud.

 

"Juntos, estamos haciendo frente a este desafío", agregó el doctor Muñoz.

 

La lucha contra el dengue en Cundinamarca es un testimonio del poder de la comunidad y la acción gubernamental unidas. Aunque el camino hacia un futuro sin dengue es largo, el espíritu de colaboración y la determinación de la gente de Cundinamarca son más fuertes que nunca.

 

La aprobación por parte del Invima de una vacuna japonesa contra el dengue  se convierte en una importante esperanza para la lucha contra la enfermedad.

 

"Hay un buen camino. Todo esto depende de los estudios que se hagan, la evidencia que se pueda acumular", concluyó el funcionario.



Por: Alfredo Vidal

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