La tenista cundinamarquesa Ana Cortés integró el equipo femenino Sub-18 de Cundinamarca que conquistó la medalla de bronce en el Torneo Nacional Interligas por Equipos 2026.
En diálogo con El Dorado Radio, la deportista recordó el camino que llevó al departamento hasta el podio y destacó el trabajo colectivo que realizaron durante toda la competencia.
“Fue un camino bastante duro, pero al mismo tiempo muy divertido. Desde el inicio de la semana estuvimos muy emocionadas con mis compañeras, mirando estrategias y lo más concentradas que pudimos para lograr nuestro objetivo”, aseguró.
Cortés explicó que el equipo superó a Córdoba en la fase de grupos, cayó frente a Cauca en la definición del dobles y logró avanzar a las semifinales. Allí enfrentó a Santander, selección que posteriormente se quedó con el título, resultado que le permitió a Cundinamarca asegurar la medalla de bronce.
“En todos los partidos nos esforzamos al ciento por ciento. Hicimos todo nuestro esfuerzo y creo que quedamos muy felices con nuestro resultado”. contó.
La historia de Ana con el tenis comenzó cuando apenas tenía cuatro años. Sus primeros golpes los dio junto a su padre en canchas públicas, hasta que años después decidió dedicarle más tiempo al deporte.
“Empecé de forma recreativa con mi papá. A los 12 o 13 años decidimos entrar a una academia y desde ahí comencé a competir en los torneos de la Liga”, relató.
La pasión por el tenis también tiene un componente familiar. Su padre y sus dos hermanos practicaban este deporte, una tradición que terminó por enamorarla de la raqueta. “Creo que por tradición familiar no me podía quedar atrás. Con el tiempo empecé a querer mucho este deporte. El tenis significa muchísimo para mí, es la parte más importante de mi vida”.
Aunque no se plantea como prioridad llegar al circuito profesional, Ana tiene claro cuál es su gran objetivo para los próximos años. “Mi sueño es estudiar y competir por una universidad de primera división en Estados Unidos. Poder combinar el estudio con mi deporte favorito llena mucho mi corazón.”
Fuera de las canchas también mantiene una rutina exigente. Estudia de manera virtual para facilitar su participación en torneos, siente afinidad por las ciencias y dedica parte de su tiempo libre a tocar violín.
“Estudio durante la mañana y en la tarde entreno en la Academia Colombiana de Tenis. Cuando llego a casa aprovecho para tocar violín, que es uno de mis hobbies”, finalizó.








